Vídeos

Loading...

miércoles, 3 de octubre de 2012

Las elecciones catalanas del 25N y el reto de la integración política de los inmigrantes

Por Alex Amaro (@alexamarobcn)

“No basta con llevar a catalanes de origen inmigrante de forma cosmética en la listas, el reto democrático es garantizar su presencia en el parlamento, de forma que la imagen institucional refleje la verdadera composición social y cultural del país. Hay que pasar del agotado modelo de representación desigual a la participación integral e igualitaria de los inmigrantes en la política y en las instituciones democráticas”.

 
Ante el adelantamiento electoral anunciado por el Presidente de la Generalitat, Artur Más, pautado para el 25 de noviembre de 2012, y que tiene como objetivo renovar el Parlament de Catalunya, las maquinarias políticas de los partidos se han puesto en marcha para configurar sus listas electorales, que en teoría tienen que permitir la representación equitativa y proporcional de todos los sectores sociales que forman parte de la sociedad catalana, listas de las cuales los inmigrantes han sido los grandes ausentes durante las últimas jornadas electorales.
La exigencia política y social para que los inmigrantes se “integren” a la sociedad catalana, no ha sido debidamente correspondida por las formaciones políticas, siendo la inclusión política una de las grandes tareas pendientes del proceso democrático del país.
Estas elecciones que tienen unas características especiales, en tanto se orientan a reforzar el proceso constituyente de Catalunya como pueblo y Nación, deben ser un instrumento para construir la tan deseada igualdad ciudadana de la que hemos hablado algunos y que han negado y siguen otros, pero sobre todo, debe ser un proceso incluyente que permita cohesionar a la sociedad, garantizando la inclusión política e institucional de aquellos sectores, que como los inmigrantes, han estado excluidos de la política y de las instituciones democráticas, sin que su participación haya sido reconocida de forma adecuada por los partidos con representación parlamentaria.
No basta con llevar a catalanes de origen inmigrante de forma cosmética en la listas, el reto democrático es garantizar su presencia en el parlamento, de forma que la imagen institucional refleje la verdadera composición social y cultural del país. Hay que pasar del agotado modelo de representación desigual, a la participación integral e igualitaria de los inmigrantes en la política y en las instituciones democráticas.
Las formaciones democráticas deben facilitar la conversión de los inmigrantes en sujeto político activo, de forma que dejen de ser un objeto recurrente de la política, sobre todo un elemento argumental del discurso populista, xenófobo y racista de los partidos de derecha, que quieren ganar simpatías y votos a costa de las conflictivas condiciones de marginalidad en que viven los inmigrantes.
En los próximos días, cuando queden formadas y publicadas las listas electorales de los distintos partidos, sabremos si existe voluntad real por parte de los mismos para que los catalanes de origen inmigrante tengan representación directa en el Parlament o si preferirán seguir “intermediando políticamente” por ellos, aun a sabiendas de que la “intermediación política” sigue influyendo en el creciente desprestigio de la “la política” y de “los políticos”, argumentando así la socialmente extendida apreciación ciudadana de que los políticos actuales “no nos representan”.
Está por verse, si los catalanes de origen inmigrante lograrán tener algún diputado o diputada entre los 135 parlamentarios a elegir el próximo 25N, o si bien, tendrán que conformarse con seguir siendo representados, aun cuando son el 16% de la población catalana. De momento, nos queda mantener la duda democrática, que en ningún caso es un beneficio a favor de la política, sino que sigue siendo un lastre de los políticos y del aun restrictivo proceso democrático.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario